La quiropráctica y el embarazo

El artículo de hoy lo vamos a comenzar hablando desde la experiencia y con la palabra de la gestora del centro y doctora en Quiropráctica Noemi Merenciano García.

Cuando preparamos este artículo y le preguntamos por su primera experiencia esto fue lo que nos dijo:

  • “ La primera vez que vi ajustar a una mujer embarazada fue hace unos 10 años, en la consulta donde yo acudía regularmente para recibir mi cuidado quiropráctico. Era una paciente de esa consulta que como todas las semanas iba a por su ajuste, me sorprendió tanto ver que a pesar de tener un embarazo bastante avanzado y gemelar, andaba perfectamente, se tumbaba en la camilla sin ayuda, por lo que me quede asombrada y me fui corriendo a preguntar al quiropráctico, porque ella necesitaba ajustarse, a lo que él respondió que había conseguido un estado tan saludable porque su columna y su pelvis estaban libres de interferencias y podía desarrollarse con total normalidad. Seguí informandome mucho y descubrí muchísimos artículos científicos sobre este maravilloso proceso que sufre la mujer.”

Dicho esto, partamos de los cambios que puede recibir la columna durante el proceso del embarazo, cambios fisiológicos y endocrinólogos que ocurren en la preparación de crear un ambiente para el bebé desarrollando.

Los siguientes cambios pueden resultar en una columna vertebral desalineada o articulaciones desalineadas:

  • Abdomen sobresaliendo y curva aumentada de la espalda

  • Cambios pélvicos

  • Adaptaciones posturales

Ahora bien, ¿En qué puede beneficiar potencialmente la atención quiropráctica durante el embarazo?

  • Manteniendo un embarazo más sano (mama sana, bebe sano)

  • Alivio del dolor cervical y de cabeza

  • Controlando las síntomas de las náuseas

  • Parto más seguro

  • Parto más rápido (con una reducción del tiempo del parto de entre un 24% en partos primerizos hasta un 39% en segundos y terceros)

  • Posición fetal óptima.

  • Alivio del dolor lumbar. El 84% de las mujeres que reciben atención durante el embarazo reportan una gran mejoría.

En caso de darse una situación de falta de alineación en el sacro, lo que ocasiona rigidez y torsión de músculos y ligamentos pélvicos que causan un efecto sobre el útero que impide que el bebé se acomode correctamente para el parto.

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Para concluir nos gustaría recalcar que se considera normal un bebé en posición de nalgas hasta el tercer trimestre.

Lo que significa que aproximadamente el 4% de los embarazos terminan en posición de nalgas.

La Técnica Webster se define como un análisis y ajuste específico que reduce la interferencia sobre el sistema nervioso y proporciona un equilibrio biomecánico en la estructura pélvica, músculos y ligamentos. 

El fallecido Larry Webster, DC, Fundador de la Asociación Internacional de Pediatría Quiropráctica (ICPA), desarrolló un análisis específico de la quiropráctica y el ajuste, que permite a los quiroprácticos establecer el equilibrio en la pelvis de la mujer embarazada, y reducir el estrés innecesario a su útero y a los ligamentos de soporte. Este estado de equilibrio en la pelvis se ha demostrado clínicamente para permitir el posicionamiento fetal óptimo. La técnica se conoce como la técnica Webster.

Se ha demostrado que reduce los efectos de la restricción intrauterina, permitiendo que el bebé se ubique en la mejor posición para nacer.

El Dr. Larry Webster, creó esta técnica para restaurar el equilibrio y la función pélvica en mujeres embarazadas. En casos de inversión del bebé, en muchas ocasiones el bebé vuelve a la posición “vértice”. Esta técnica también sirve para bebés que se presentan en posición transversa o posterior. De la misma manera se aplica en casos de mellizos. Cualquier posición del bebé que no sea ROA (right occipital anterior u occipital anterior derecho ), puede indicar la presencia de una subluxación sacra y por tanto, de encierro intrauterino.

La IPCA recomienda a los instructores de esta técnica que se examine y ajuste el sacro durante todo el embarazo para detectar el desequilibrio y optimizar la biomecánica pélvica que ocasionará un parto más seguro. Debido a los efectos que tienen los ajustes quiroprácticos sobre todas las funciones del cuerpo al reducir el estrés sobre el sistema nervioso, las mujeres embarazadas deberían ser examinadas por un quiropráctico a lo largo de todo el proceso, optimizando así la salud tanto de la madre como del bebé.

 En la actualidad, la Asociación Internacional de Pediatría Quiropráctica (ICPA) recomienda que las mujeres reciban la atención quiropráctica durante todo el embarazo, para establecer el equilibrio de la pelvis y optimizar el espacio que un bebé tiene para su desarrollo. Con una pelvis equilibrada, los bebés tienen más posibilidades de pasar a la posición correcta para el parto, y la crisis y la preocupación asociada con presentación de nalgas y posteriores presentaciones, se pueden evitar por completo. El posicionamiento óptimo del bebé en el momento del nacimiento, también elimina la posibilidad de distocia (parto difícil) y por lo tanto, se consiguen partos más fáciles y seguros tanto para la madre como para el bebé.

En el centro cada vez son las mamás que cuando se convierten en madres continúan con su cuidado quiropráctico, o que precisamente el serlo es lo que les motiva a acudir a nuestro centro.

 Esperamos que haya resuelto tus dudas.

No olvides compartilo.

Noemi Merenciano